Ángel Zambrana es un músico sevillano cuya propuesta se mueve dentro del rock en castellano, construida desde la tradición del rock clásico y una forma contemporánea de entender las canciones. Guitarras protagonistas, melodías cuidadas y letras centradas en las historias y emociones cotidianas definen un proyecto donde las canciones siempre ocupan el lugar principal.
Su relación con la música nace desde muy pronto, creciendo rodeado de los discos que sonaban en casa —The Beatles, Santana, Boney M o Michael Jackson— y de las historias de su abuelo en sus giras como batería de orquesta. De formación autodidacta, consiguió su primera guitarra en un trueque con su hermano, con quien comenzó a tocar versiones antes de dar el paso hacia la composición de sus propias canciones.
En 2017 publica Disparos, un EP registrado en Grabaciones Sumergidas (El Puerto de Santa María) junto a Juan Antonio Mateos. Un trabajo directo y sin artificios que supuso su primera experiencia en estudio y el punto de partida de su trayectoria. En 2026, una de aquellas canciones, Mis dos hemisferios, es relanzada en plataformas digitales respetando su máster original.
En 2020 llega El último aliento, su primer álbum de estudio, grabado en Pancake Analog Recording (Dos Hermanas, Sevilla), producido por el propio Ángel Zambrana y masterizado por Jordi Gil en Sputnik Recording Studios. Un disco donde conviven medios tiempos, guitarras acústicas y canciones más directas, siempre con la composición y las melodías como eje principal.
Posteriormente publica los sencillos Rutas Salvajes (2023) y Se encienden los focos (2024), consolidando una evolución artística marcada por la búsqueda de una identidad cada vez más personal y una producción siempre al servicio de las canciones.
Actualmente se encuentra preparando el lanzamiento de su nuevo trabajo de estudio, producido junto a Fernando Zambruno, manteniendo una forma de entender la música en la que las canciones siempre ocupan el lugar principal.

